Expectativas altas, decisiones fallidas y tropiezos clave marcaron un año frustrante para varias franquicias.
La campaña 2025 dejó claro que el prestigio no garantiza resultados en la NFL. Aunque cada temporada ofrece relatos inspiradores, esta vez también abundaron las historias de desencanto. Varios equipos arrancaron el año con aspiraciones legítimas al Super Bowl o, al menos, a los Playoffs. Sin embargo, el cierre fue distinto y el objetivo se quedó lejos para más de una franquicia en donde en 2025 se reflejó el fracaso de varios equipos de la NFL.
Algunas organizaciones llegaban tras dominar sus divisiones en años recientes.
Otras apostaron fuerte en la agencia libre, con movimientos que prometían un salto competitivo inmediato. Nada de eso se reflejó en el campo. Las expectativas crecieron, pero el rendimiento nunca alcanzó ese nivel esperado por aficionados y analistas.

Lesiones en momentos clave afectaron la continuidad de jugadores determinantes. Además, decisiones de coaching y planteamientos tácticos fallidos pesaron en partidos decisivos. A esto se sumaron derrotas dolorosas en enfrentamientos divisionales. Esos resultados terminaron por sellar campañas que, en el papel, lucían mucho más prometedoras.
