La sequía ofensiva actual revive fantasmas estadísticos que no aparecían desde 1988.
El ataque del América atraviesa un desierto histórico en este Clausura 2026. Con apenas tres festejos en seis compromisos, el América firma su inicio con la peor ofensiva frente al arco desde su fundación en 1916. Esta cifra iguala lo ocurrido en las campañas 1957-58 y 1988-89, arrojando un promedio bajísimo de 0.5 goles por duelo.
Esta realidad choca drásticamente con la efectividad que presumía el América bajo el mando de André Jardine. Antes de esta crisis, el estratega brasileño promediaba 1.76 anotaciones por encuentro desde su llegada en el Apertura 2023.
Un viaje a las sequías del pasado
La primera vez que el América vivió su peor ofensiva fue en el torneo 1957-58, dirigido por Fernando Marcos. En aquel entonces, José González, Francisco Campana y Antonio Figueroa marcaron los únicos tres tantos iniciales. Debido a esa falta de puntería, el club terminó en el noveno puesto general.
Tres décadas después, en la temporada 1988-89, la historia se repitió con apenas dos partidos anotando de seis disputados. Gonzalo Farfán, Antonio Carlos Santos y Carlos Hermosillo fueron los responsables de esos goles. Curiosamente, a pesar del arranque lento, Jorge Vieira guio al América hasta conquistar el Bicampeonato.

Peor ofensiva del América: El presente frente al espejo
Han tenido que pasar 37 años y tres meses para que ocurra la peor ofensiva del América con una falta de gol similar. En el certamen actual, la pólvora solo se encendió contra Necaxa en la cuarta jornada y frente a Rayados en la quinta. Brian Rodríguez, Víctor Dávila y Alejandro Zendejas son los únicos nombres en la lista de goleadores tras seis fechas. A continuación, se detallan los arranques con menor producción ofensiva en la trayectoria del Club América:
| Goles | Temporada | Jornadas |
| 3 | Clausura 2026 | 6 |
| 3 | 1988-89 | 6 |
| 3 | 1957-58 | 6 |
| 4 | México 70 | 6 |
| 5 | Clausura 2008 | 6 |
El América busca ahora romper esta inercia negativa para evitar que este Clausura 2026 sea recordado únicamente por su falta de contundencia.
