Una investigación inesperada complica a varias escuderías en plena temporada.
Italia investiga a equipos de F1 por irregularidades fiscales. Mientras la Fórmula 1 sigue su calendario, en Italia empieza a tomar fuerza otro frente: el fiscal.
Según reportes, la Guardia di Finanza de Bolonia, en Italia, abrió una investigación sobre las prácticas tributarias de equipos con sede fuera del país.
La revisión apunta a las escuderías extranjeras que participan en los Grandes Premios de Italia en pistas como el Autodromo Nazionale di Monza, el Autodromo Internazionale Enzo e Dino Ferrari y el Mugello Circuit.
En Italia, equipos de F1 enfrentan revisión por asuntos fiscales
La investigación se apoya en la información reunida por las autoridades y en una denuncia presentada en junio del año pasado por el abogado Alessandro Mei.
El foco está en un posible impago de impuestos sobre los ingresos que generan pilotos extranjeros cuando compiten en territorio italiano.
“Es indiscutible: los deportistas que obtienen ingresos en Italia deben declararlos y tributarlos aquí”, afirmó Mei al periódico italiano.
Tras ello, las autoridades buscan revisar contratos de pilotos y acuerdos comerciales para determinar con precisión de dónde provienen esos ingresos y cuál es su naturaleza.
En Italia, cuando los impuestos no declarados superan los 50,000 euros, un caso de este tipo puede pasar del terreno administrativo al penal. Eso implica la posibilidad de diversas sanciones más graves: no solo económicas, sino también judiciales.
En este escenario hay un punto clave: a efectos legales, los pilotos de Fórmula 1 son considerados trabajadores autónomos.
Por eso, la gestión fiscal recae en los equipos para los que compiten. Los cuales funcionan como sus clientes y también como agentes de retención, responsables de deducir y declarar los importes correspondientes.

Aunque la investigación sigue en fase administrativa, si las acusaciones se confirman, los equipos podrían enfrentar pagos atrasados y sanciones severas.
Algo similar también podría alcanzar a la Fórmula E, que está bajo la atención de las autoridades por las carreras celebradas en Roma y Misano.
La discusión, de hecho, no es nueva. Ya en 2020, en el Senado italiano, se había planteado la necesidad de contar con un modelo más eficaz para recaudar impuestos a deportistas extranjeros.
