Tres magistrados federales negaron el último amparo del actor y cerraron el caso por daño moral.
El conflicto legal entre Sergio Mayer y Gustavo Adolfo Infante llegó a su final. Después de casi un año en tribunales, la justicia federal resolvió a favor del periodista y dejó sin efecto la reclamación millonaria por daño moral.
La resolución se dio el 13 de mayo, aunque se hizo pública hasta el jueves 14 de mayo de 2026. Ese día se confirmó que tres magistrados federales negaron el amparo solicitado por el actor y político.
El caso inició a mediados de 2023, cuando Sergio Mayer, entonces diputado de MORENA, demandó a Gustavo Adolfo Infante ante tribunales civiles. El también actor exigía 2.5 millones de dólares, cerca de 50 millones de pesos, como indemnización.
Mayer argumentó que el periodista lo difamó en diferentes programas de televisión. Además, aseguró que esos comentarios afectaron su imagen pública y le hicieron perder un contrato laboral importante dentro del entretenimiento.
Tribunal cierra demanda de Sergio Mayer contra Gustavo Adolfo Infante
El Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México desestimó la demanda en primera instancia. De acuerdo con el fallo, las pruebas presentadas por Mayer no fueron suficientes para sostener su reclamo.
Más adelante, un tribunal de apelación confirmó la misma decisión. Los jueces consideraron que no había evidencia clara que vinculara las opiniones del periodista con la pérdida económica señalada por Mayer.
Tras esos resultados, la defensa del actor promovió varios amparos para intentar cambiar la sentencia. En total, presentó cuatro recursos, pero todos fueron rechazados por falta de materia o sustento jurídico.

El cierre definitivo llegó cuando tres magistrados federales negaron de manera unánime el amparo directo final promovido por Sergio Mayer. Con esta resolución, Gustavo Adolfo Infante quedó exonerado de la reclamación por 2.5 millones de dólares.
El periodista confirmó el resultado en redes sociales junto con su abogado Alfonso Beceiros. Ambos señalaron que la justicia mexicana priorizó el derecho a la libertad de expresión.
Hasta el momento, Sergio Mayer no ha emitido una postura pública tras la resolución definitiva. Durante el proceso, el actor sostuvo que actuaba en defensa de su integridad y sus derechos.
El caso llamó la atención tanto en el mundo del espectáculo como en el ámbito político. Además, volvió a poner sobre la mesa la discusión sobre los límites entre la crítica pública, la libertad de expresión y las demandas por daño moral en México.
La resolución también deja claro que, para sostener una acusación de este tipo, se requieren pruebas concretas. Es decir, debe acreditarse tanto el daño como su relación directa con las declaraciones señaladas.
