El cantante habló semanas antes sobre el destino de sus regalías.
Oliver Tree: ganancias de su música irán a una fundación tras su muerte. A escaso tiempo de confirmarse el siniestro en la zona de Recreio dos Bandeirantes, las plataformas digitales se han inundado con un fragmento audiovisual donde el artista detalla qué quería que sucediera con su herencia al morir.
Dicho material corresponde a una charla que el creador mantuvo con el espacio “Zach Sang Show” a finales de abril de 2026. En esa conversación, el intérprete dejó claro que su herencia musical tendría un destino netamente altruista a través de una organización propia.
Al respecto, el músico señaló: “No creo que ninguna de las riquezas ni las cosas que se generan a partir de ellas me pertenezcan. La idea es que cuando muera, todo el dinero vuelva a los artistas. Así que creé una fundación. Se llama Dr. Oliver Tree’s Art Grants for Baby Geniuses”.
El último deseo de Oliver Tree: ganancias de su música financiarán a nuevos artistas
A lo largo de esa misma comparecencia, el vocalista profundizó en su plan de desviar los dividendos futuros de sus canciones hacia este proyecto de apoyo para creadores en desarrollo. Por su parte, de forma muy tajante, especificó que sus parientes directos no heredarán absolutamente nada de su fortuna. Esta decisión aseguró haberla blindado de manera legal.
Para explicar esta drástica postura, el cantante comentó: “Cuando muera, está establecido en mi testamento que cuando pase, mi familia no recibirá ni un centavo. (La fundación) Está configurada para que básicamente los intereses generados por mi música alimenten principalmente eso. Pero también hay espacio para otro dinero. Porque cuando muera, mi arte seguirá generando regalías, y probablemente valdrá más de lo que vale ahora.”
Confiaba plenamente en que el verdadero reconocimiento a su propuesta estética e irreverente llegaría de forma masiva tras su partida física. El artista reflexionó sobre la tendencia cultural de valorar los catálogos musicales una vez que los autores faltan. Admitió con total naturalidad que el negocio del entretenimiento sigue marchando de manera indefinida.
Para cerrar su intervención en aquel programa, el intérprete concluyó: “La gente por fin va a apreciar mis estúpidos videos. Mis estúpidas canciones. Eso es cuando la gente te aprecia, cuando ya no estás. De todas formas, puede que no, ni siquiera importa… el arte seguirá generando dinero pase lo que pase”.
