La iniciativa comercial de la FIFA provoca dudas entre confederaciones por su impacto en el futuro del deporte.
La FIFA volvió a estar bajo escrutinio internacional tras anunciar FIFA Forward Enterprise (FFE), un proyecto que plantea una nueva forma de gestionar sus competencias y recursos económicos. La propuesta busca incorporar mayor participación privada en las operaciones comerciales del organismo. Sin embargo, distintas confederaciones y federaciones cuestionaron la falta de detalles sobre su alcance.
Impulsado durante la administración de Gianni Infantino, el plan abrió un debate sobre el modelo tradicional del futbol mundial. Organismos como la UEFA, Concacaf y la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) expresaron inquietudes. Las instituciones consideran que el proceso de presentación no contó con suficiente transparencia. Además, pidieron conocer más información antes de avanzar con una iniciativa de esta magnitud.
¿Qué contempla FIFA Forward Enterprise?
FIFA Forward Enterprise sería una filial perteneciente y controlada por la FIFA. Concentraría las operaciones comerciales y eventos de la FIFA. Según el organismo internacional, la iniciativa busca fortalecer la inversión destinada a proyectos que impulsen el crecimiento del futbol. También busca fortalecer la capacidad financiera destinada a sus asociaciones miembro.
La FIFA prevé superar los 10 mil millones de dólares en inversión para el desarrollo del futbol. Los recursos estarían dirigidos a las 211 federaciones nacionales. La propuesta incluye ampliar el programa Forward y establecer fondos especiales para distintos proyectos. Además, contempla apoyos adicionales para las asociaciones miembro dentro del nuevo modelo.
Entre las medidas planteadas aparece una financiación extraordinaria cercana a 20 millones de dólares por federación para proyectos especiales del programa FIFA Fast-Forward. Además, incluye 20 millones de dólares para el programa Forward 2027-2030.
No obstante, la presentación del proyecto generó inconformidad entre varias organizaciones. Algunas señalaron que conocieron la información mediante reportes periodísticos antes de recibir una explicación directa de la FIFA.

Confederaciones cuestionan el manejo del proyecto
El principal desacuerdo gira alrededor de la posibilidad de que la FIFA recurra a inversionistas privados para incrementar sus ingresos y explotar comercialmente sus principales torneos. Para algunos organismos, este movimiento podría modificar la forma en que actualmente se administra el futbol internacional. La UEFA cuestionó la iniciativa y señaló que la FIFA podría exceder sus funciones.
“Ninguno de nosotros es propietario del fútbol. No le corresponde a la FIFA venderlo”.
La Unión de Clubes Europeos de Fútbol (UEC) también fijó postura sobre el valor de la Copa del Mundo.
“El Mundial no es un activo comercial cualquiera”.
Desde Norteamérica, Concacaf explicó que tuvo conocimiento del proyecto inicialmente a través de medios de comunicación y posteriormente mediante un comunicado oficial. La confederación solicitó mayor claridad sobre los objetivos, los procedimientos y la manera en que se tomarían las decisiones.
Por su parte, la Confederación Asiática de Fútbol manifestó que una iniciativa de este nivel requiere un proceso basado en principios de transparencia y participación. La AFC señaló que debe existir una “buena gobernanza, transparencia y una consulta sustancial” con los sectores involucrados.
Relación entre Infantino y Trump genera nuevos cuestionamientos
El debate también alcanzó la relación entre Gianni Infantino y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. La cercanía entre ambos dirigentes tomó relevancia debido al papel que tendrá Estados Unidos durante el Mundial 2026, torneo que compartirá organización con México y Canadá. Algunos críticos consideran que esta relación mezcla intereses políticos, económicos y deportivos. Según sus señalamientos, esto podría generar dudas sobre la dirección futura de la FIFA.
El expresidente del organismo, Joseph Blatter, cuestionó este vínculo y afirmó que el peso financiero alcanzado entre ambos líderes afecta la imagen del futbol. La polémica también recordó un proyecto presentado en 2018 por Infantino. Se planteó una inversión privada de unos 25 mil millones de dólares.
La propuesta involucraba un consorcio encabezado por el fondo japonés SoftBank. El plan buscaba crear nuevas competiciones, incluido un Mundial de Clubes ampliado. El proyecto fue frenado por la oposición europea.
