Se confirmó esta semana la venta de la franquicia deportiva más cara en la historia, los Lakers, que fueron vendidos por 12 mil 500 millones de dólares.
Esta semana se confirmó la venta de la franquicia deportiva más cara en la historia. Los Lakers fueron vendidos por 12 mil 500 millones de dólares. Eso parece ser en realidad el capítulo final de una historia que comenzó mucho antes, con una familia que gobernó el equipo durante 45 años y terminó despedazada por el poder.
El Dr. Jerry Buss compró los Lakers en 1979 por 67.5 millones de dólares (más de 300 millones ajustando la cifra a la inflación). Bajo su mando, la franquicia se convirtió en una de las más populares y exitosas de la NBA, ganando 10 títulos antes de su muerte en 2013.
El “doctor” transformó por completo la manera de entender el negocio del deporte profesional. Fue el arquitecto del «Showtime», la era dorada del equipo en los años 80, construida alrededor de Magic Johnson y Kareem Abdul-Jabbar, con la que los Lakers ganaron cinco campeonatos de la NBA en esa década.
Buss entendió que el basquetbol también era entretenimiento: introdujo a las Laker Girls, llevó celebridades a las primeras filas del Forum y convirtió cada partido en un espectáculo, elevando el valor comercial y mediático de la franquicia muy por encima del resto de la liga.
Buss tuvo seis hijos: Johnny, Jim, Jeanie y Janie de su primer matrimonio con JoAnn Buss, y Joey y Jesse a mediados de los años 80 con su entonces novia, Karen Demel. Al morir en 2013, dejó el control del equipo repartido en un fideicomiso familiar con voto igualitario entre los seis hermanos, lo que sembró años de disputas. Existe además un dato poco conocido: una séptima hija, Lee Klose, primogénita de Jerry dada en adopción, fue identificada apenas en 2022.
Jeanie, quien había asumido operaciones de negocio desde 1999, se enfrentó directamente a sus hermanos mayores, Jim y Johnny, quienes en 2017 intentaron desplazarla del control del equipo mediante lo que la prensa describió como un intento de «golpe de Estado familiar»: convocaron una junta directiva alterna para removerla del cargo.
Jeanie llevó el conflicto a los tribunales, argumentando que sus hermanos violaban el testamento de su padre, y ganó. Como resultado, apartó a Jim de la presidencia de basquetbol, aceptó la salida del gerente general Mitch Kupchak y colocó a Magic Johnson al frente de las decisiones deportivas, con Rob Pelinka como nuevo gerente general.
El conflicto más doloroso, sin embargo, salió a la luz mucho después, en una investigación publicada por un medio especializado en enero de 2026. Según el reportaje, en 2013 Jerry Buss le habría hecho una promesa a su primera esposa, JoAnn, de no tener más hijos con otras mujeres. Una promesa que evidentemente no cumplió al tener a Joey y Jesse con Karen Demel. Años más tarde, Jeanie y Janie se enteraron de ese pacto.
El momento decisivo llegó en 2019, poco después de la conferencia de prensa que presentó a Anthony Davis como refuerzo estelar de los Lakers. En una llamada telefónica con su medio hermano Jesse, entonces copropietario y gerente general asistente del equipo, la conversación giró abruptamente hacia el tema de aquella promesa incumplida. Fue entonces cuando Jeanie le dijo a Jesse: «Nunca deberías haber nacido». Fuentes cercanas a la organización describieron el comentario como «increíble» y «una señal de un resentimiento». Incluso su hermana Janie declaró no poder imaginar que Jeanie dijera algo así, aunque confirmó que era verdad. Para quienes conocían a la familia, ese momento fue «el principio del fin».
La ruptura se consumó casi tres semanas después de cerrarse la venta a Mark Walter, en octubre de 2025. En plena temporada, con el equipo en racha de 11-4, Jesse y Joey Buss recibieron llamadas y mensajes de texto informándoles que estaban despedidos con efecto inmediato, al igual que Jim, Johnny y Janie.
Jesse, de 38 años, y Joey, de 41, perdieron sus cargos como copropietario/gerente general asistente y vicepresidente de investigación y desarrollo, respectivamente. Janie, de 62 años y cerca del retiro, pidió que le permitieran renunciar en lugar de ser despedida, y declaró sentirse «como un papel arrugado tirado a la basura».
Al final, la única de los seis hermanos que permaneció vinculada a la franquicia fue Jeanie, impulsora de la venta y gobernadora del equipo desde 2013.
En junio de 2025, ESPN reveló que la familia Buss había acordado vender la mayoría accionaria de los Lakers a Mark Walter, director de TWG Global y Guggenheim Partners, y dueño principal de los Dodgers de Los Ángeles. Walter, quien ya poseía una participación minoritaria desde 2021 con derecho de primera opción de compra, pagó 10 mil millones de dólares, cifra que en su momento rompió el récord de venta de una franquicia deportiva (superando los 6 mil 100 millones de los Celtics de Boston). Jeanie Buss conservó su rol como gobernadora del equipo.
Esta semana se confirmó que Walter revende el equipo a un grupo encabezado por Josh Kushner y Bob Iger por 12 mil 500 millones de dólares, elevando aún más el récord. La transacción todavía necesita la aprobación de la junta de gobernadores de la NBA, proceso que podría tomar varias semanas. La próxima reunión de la junta está prevista para el próximo mes en Nueva York.
Josh Kushner es fundador de la firma de capital de riesgo Thrive Capital y cofundador de Oscar Health. Ya tenía experiencia como propietario minoritario en la NBA: previamente tuvo participación en los Memphis Grizzlies y compró menos del 5% del Miami Heat. Es hermano menor de Jared Kushner, yerno del presidente Donald Trump, y está casado con la supermodelo Karlie Kloss, quien tiene una participación limitada en el Liberty de Nueva York (WNBA).
Bob Iger es el histórico ejecutivo de medios que dirigió Walt Disney Company en dos periodos, de 2005 a 2020 y de 2022 a 2026. Junto con su esposa, Willow Bay, es propietario mayoritario del Angel City FC, equipo de la Liga Nacional de Futbol Femenino con sede en Los Ángeles, cuya participación de control compraron en 2024 a una valuación de 250 millones de dólares.
En su comunicado conjunto, ambos destacaron su respeto por el legado de la franquicia:
«Tenemos un inmenso respeto por el liderazgo y la visión de Jerry y Jeanie Buss. Nuestro compromiso a largo plazo es construir sobre esa base, competir al más alto nivel y servir a este extraordinario equipo, a sus aficionados y a la ciudad de Los Ángeles»
Por su parte, Walter se despidió con un mensaje que reconoció directamente a la familia fundadora:
«Ser dueño de Los Ángeles Lakers ha sido uno de los grandes honores de mi vida. Estoy agradecido con Jeanie Buss, la familia Buss, los jugadores y el personal por haberme recibido en este capítulo. Los Lakers pertenecen a Los Ángeles»
El cambio de dueños llega en un momento de transición en la cancha: LeBron James, máximo anotador histórico de la NBA, dejó Los Ángeles en julio para firmar con Philadelphia 76ers, y el equipo ahora gira en torno a Luka Dončić, quien lideró la liga con 33.5 puntos por partido la temporada pasada.
