Darnold y Brown salieron lesionados en el inicio de la NFL, aunque los estudios descartan fracturas de gravedad.
La temporada 26/27 de la NFL arrancó el miércoles por la noche con sabor agridulce; en una reedición del último Super Bowl, los Seattle Seahawks recibieron a los New England Patriots en el Lumen Field, donde los vigentes campeones remontaron ante su público en un cierre dramático. Sin embargo, el festejo de ambos lados se vio empañado por dos bajas sensibles: Seattle perdió temprano a su mariscal de campo, Sam Darnold, mientras que New England se quedó sin su fichaje estelar, el receptor A.J. Brown.
Darnold abandonó el emparrillado durante una de sus primeras series ofensivas tras sufrir una captura donde el golpe en la rodilla terminó afectándole la cadera. Según lo informado por Ian Rapoport, de ESPN, el quarterback se perderá al menos la visita de Seattle a los Arizona Cardinals en el State Farm Stadium, aunque la expectativa es que regrese como titular para la Semana 3 frente a los Washington Commanders.
NFL inicia con sabor agridulce por varias lesiones
El panorama luce similar para Brown. Antes de salir, el exjugador de los Philadelphia Eagles atrapó tres de los cuatro envíos de Drake Maye. La lesión llegó en el tercer cuarto, cuando una caída desafortunada le trabó el tobillo derecho. Obligándolo a dejar el campo y complicando a unos Patriots que terminaron cediendo una ventaja de 10 puntos.
Pese a la alarma inicial, Mike Garafolo reportó que los rayos X no mostraron fractura. El cuerpo médico sospecha de un esguince de tobillo. Por lo que el receptor se someterá a una resonancia magnética en las próximas horas para definir el tiempo exacto de recuperación.

